¿Por qué fueron destruidos los códices mayas? Esta es la respuesta del fraile que tomó la decisión

Fray Diego de Landa es visto como el mayor responsable del llamado Auto de Fe, en el cual fueron quemados, no sólo ídolos mayas, sino también documentos importantes de la que fue una de las principales civilizaciones mesoamericanas.

Este religioso nació el 12 de noviembre de 1524 en Cifuentes, España y su vida comenzó a ser documentada a partir de los 17 años, cuando ingresó a la orden franciscana.

Se sabe que arribó a la península de Yucatán en 1549 y trabajó en la evangelización de los naturales de la región, donde fungió como Custodio en 1556, y Provincial en 1561, para luego convertirse en obispo de Yucatán, de 1572 a 1579.

De forma paradójica, aunque fue el principal impulsor de la destrucción de los códices, el franciscano también elaboró un manuscrito que contiene valiosos registros acerca de las costumbres, rituales, alimentación, vestimenta, y otros muchos aspectos de los antiguos habitantes del Mayab. El documento fue nombrado sencillamente: “Relación de las Cosas de Yucatán”.

Es justamente en dichas anotaciones que el religioso narra el método con el cual los naturales de Maní, y en general, los de toda la Península, fueron convertidos a la fe católica.

De esta forma lo expone el clérigo en su libro: (Cabe destacar que algunas expresiones a continuación no corresponden al lenguaje coloquial de hoy en día, de modo que al final del texto hemos colocado un glosario, con la finalidad de entender mejor las palabras antiguas).

“Que la manera que se tuvo para adoctrinar a los indios fue recoger a los pequeños de los señores y gente más principal, poniéndolos en torno de los monasterios, en casas que cada pueblo hacía para los suyos. Y con estos niños se recogían los que venían a la doctrina; y estos niños, después de enseñados, tenían cuidado de avisar a los frailes de las idolatrías y borracheras, y rompían los ídolos, aunque fuesen de sus padres…”, escribió Landa.

Y es que los habitantes de Maní tuvieron una relación muy cercana con los extranjeros, pues según el escritor y periodista Vicente Calero Quintana, su rey: Tutul Xiú, descendiente de la familia real de los toltecas, viajó el 23 de enero de 1541 hasta la ciudad de Thó para aliarse con Francisco de Montejo, “El Mozo” y sus hombres.

Sin embargo, la propagación del catolicismo entre la población no fue tan sencilla, como era de esperarse y el propio fray Diego lo narra de esta forma, al tocar el de lleno el tema del famoso Auto de Fe, realizado en 1562:

“Que estando esta gente instruida en la religión, y los mozos aprovechados, fueron pervertidos por los sacerdotes que en su idolatría tenían, y por los señores, y tornaron a idolatrar y hacer sacrificios, no sólo de sahumerios, sino de sangre humana, sobre lo cual los frailes hicieron inquisición y pidieron la ayuda del alcalde mayor, prendiendo a muchos y haciéndolos procesos.

Y se celebró un auto de fe en que se pusieron muchos cadalsos encorozados.

Muchos indios fueron azotados y trasquilados, y algunos ensambenitados por algún tiempo…

Y otros, de tristeza, engañados por el demonio, se ahorcaron, y en común mostraron todos mucho arrepentimiento y voluntad de ser cristianos.”, se detalla en el manuscrito.

En su sitio web, el Instituto Nacional de Antropología e Historia, (INAH), cita a Justo Sierra al detallar que fueron alrededor de cinco mil los ídolos destruidos, mientras que los códices quemados fueron incontables.

Publicado por Blúneid

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